Muchas veces he querido saber por qué se inventaron las palabras. Muchas veces he intentado adivinar cuál sería la razón que tuvo el hombre para crear el lenguaje.
¿La comunicación verbal entre sus semblantes? Sí, sin duda alguna sirve para la comunicación verbal, ¿pero de veras necesitamos al verbo? Empiezo a dudar que sea realmente necesario abrir la boca para otra cosa que no sea besar, tomar aire o comer.
Puede que otros hayan llegado a pensar que sea de gran ayuda escribir, ya sea para dejar constancia de algo trascendental o algo tan insustancial como lo que sale de mis palabras, y para ello es necesario un código lingüístico. Pues una vez más vuelvo a pensar que con una mirada o una caricia, incluso un gesto si quieren alejarse de la comunicación más romántica, son suficientes para que nos entendamos. Y si hablo de entendernos no estoy hablando de transmitir nuestros sentimientos o pasiones, sino de que con el silencio más absoluto se pueda enseñar a alguien cuál es el sentido de la vida o qué es lo moralmente correcto.